Princesa
Poeta que considera el portal su segunda casa
No es necesario que me digas
No es necesario que me digas
que no me amas,
hace tiempo que lo sé.
Soy solo una gota de rocío,
esa que pisan tus pies,
la piedra molesta en tu zapato,
fiel mascota que no ves.
No preciso una palabra,
tu silencio me lo ha dicho muchas veces.
No es necesario, lo repito,
puedo verlo claramente,
si has doblado las esquinas de mi mente,
sin posar nunca tus ojos en mi faz.
Ya lo sé, no me lo digas…
No soy bella, ni graciosa, ni ocurrente,
como esas que tú buscas,
llenas de encanto original.
Tantas que siguen tus pasos en la noche,
ofreciéndote caricias
con las que puedas pecar.
Pero, sabes? Ellas nunca
te amarán como te amo.
No sabrán sembrar en tu alma la poesía,
ni una música especial
y tal vez, solo tal vez alguna noche
me recuerdes, burlándote quizás.
No es necesario que me digas
lo que sientes,
porque hay un sexto sentido que me dice
que jamás tú me querrás,
sé que fui la tiniebla en tu lúcido camino,
el aburrimiento ilógico,
digna de odio y de aversión.
Lo sabía desde siempre, soy vidente,
una simple ilusa, dueña de las sombras,
mendiga pobre de tu cariño,
la que te amará eternamente,
pero que no es merecedora de tu amor.
Última edición:

