Edfell Pilatos
Poeta asiduo al portal
Durante las horas de ocio taciturno navegaba sin mares ni velero; hallé su forma tan inmensa de existir.
Yo estaba viviendo la costumbre de visitar risas clandestinas. Conociendo y sabiendo que el mundo también tiene tradiciones irónicas al reír.
Me supo a gloria el verla por primera vez, se fragmento la realidad, se despedazó la grisácea manera de ver.
<<Ella vivía con sus horas, a lo mejor con algunas nostalgias, extrañando no ser la vida de otra vida (yo ya la extrañaba y ninguno de los dos sabía)>>
Ella vivía bien, construyendo futuro en cada presente; sonriendo en su mirada. La vida y el mundo han sido testigos de su existir.
Está en mi casa, habita conmigo sin salir de su hogar. La quiero como está y también como será.
Su rostro es el rastro de lo perfecto,
tiene una forma muy bella de ser, su libertad y sus alas me hacen quererla. A su corazón que palpita le grita mi alma. A su sonrisa que es una estrella la observo como cuando se observa con ojos pausados la existencia de lo infinito.
Y vuelo desde mi yo, me proyecto a través de los aeroplanos del tiempo, surco sus letras, a toda hora me planto en la luna de algún planeta, de algún atardecer, y soy espacio en mi tiempo finito por eso enumero mis formas, aunque ningún número nos haga justicia.
Hay cuatro maneras en que la amo.
La amo bien y será mejor
La amo mucho y será más
La amo con mi vida y no termina
La amo conmigo, incluso sin mí...
La vida es una lágrima en las mejillas del tiempo
Tú eres el tiempo en mi vida.
Por ti quiero
Por mí respiro
Por ti existo
Por mí vivo
Vine al mundo en alguna madrugada trasnochada; pasaron eones incontables e inescrutables misterios en el transitar de los bastos mares inimaginables. Pero no pasó aquella noche en que te descubrí entre risas y bromas. De algo tan sencillo nació la grandeza de querer. Y bien sería haber nacido en este tiempo, en estas horas, en esta tierra, tan sólo para conocerte
porque conociéndote me reconozco.
Yo estaba viviendo la costumbre de visitar risas clandestinas. Conociendo y sabiendo que el mundo también tiene tradiciones irónicas al reír.
Me supo a gloria el verla por primera vez, se fragmento la realidad, se despedazó la grisácea manera de ver.
<<Ella vivía con sus horas, a lo mejor con algunas nostalgias, extrañando no ser la vida de otra vida (yo ya la extrañaba y ninguno de los dos sabía)>>
Ella vivía bien, construyendo futuro en cada presente; sonriendo en su mirada. La vida y el mundo han sido testigos de su existir.
Está en mi casa, habita conmigo sin salir de su hogar. La quiero como está y también como será.
Su rostro es el rastro de lo perfecto,
tiene una forma muy bella de ser, su libertad y sus alas me hacen quererla. A su corazón que palpita le grita mi alma. A su sonrisa que es una estrella la observo como cuando se observa con ojos pausados la existencia de lo infinito.
Y vuelo desde mi yo, me proyecto a través de los aeroplanos del tiempo, surco sus letras, a toda hora me planto en la luna de algún planeta, de algún atardecer, y soy espacio en mi tiempo finito por eso enumero mis formas, aunque ningún número nos haga justicia.
Hay cuatro maneras en que la amo.
La amo bien y será mejor
La amo mucho y será más
La amo con mi vida y no termina
La amo conmigo, incluso sin mí...
La vida es una lágrima en las mejillas del tiempo
Tú eres el tiempo en mi vida.
Por ti quiero
Por mí respiro
Por ti existo
Por mí vivo
Vine al mundo en alguna madrugada trasnochada; pasaron eones incontables e inescrutables misterios en el transitar de los bastos mares inimaginables. Pero no pasó aquella noche en que te descubrí entre risas y bromas. De algo tan sencillo nació la grandeza de querer. Y bien sería haber nacido en este tiempo, en estas horas, en esta tierra, tan sólo para conocerte
porque conociéndote me reconozco.