Epico777
Poeta recién llegado
No es suficiente
Hay mujer, ¿como hacerte saber?
Que mis sueños, ya no son sueños,
que cierro mis ojos para descansar
pero la ansiedad me cobija
y muero al no estar a tu lado.
¿Como hacerte saber?
que cuando cierro los ojos,
allí esta tu imagen, tan intacta,
serena, tan llena de frescura,
como la brisa que abriga la tarde
mientras el sol es cobijado por mantos de agua
cuando uno mira al horizonte del mar.
Que mi corazón desespera,
grita, gime,
no puedo contener el sentimiento,
quebranta mi alma, y derramo en llanto.
Hay mi niña, como hacerte saber
que me embarga el recuerdo
y no conozco el olvido.
Porque olvidar no es lo mío,
recordarte es mi vestigio
¿Cómo explicarte mis noches?
que al caer el día, sólo pienso en ti
que tu mirada me persigue al declinar mi rostros
y resplandece mi alma, con el brillo de tus ojos.
¡Siento al fin consuelo!. Creo que estas aquí.
¿Sabes?, tengo tanta sed
Sed de tu aroma, de tu aliento, de tus besos
Sed de ti; Sueño! Sueño!.
¿soñar? ¡si!, soñar se ha vuelto mi habito.
Porque cansa mi desierto,
Tanto que al resecar mis labios
Imagino tus besos, tan cálidos, tan húmedos
y me vasta el sueño, para estar contigo.
¡Entonces mi sed desaparece!
Pero insisto, no es suficiente para mi
No estoy contigo.
Hay mujer, ¿como hacerte saber?
Que mis sueños, ya no son sueños,
que cierro mis ojos para descansar
pero la ansiedad me cobija
y muero al no estar a tu lado.
¿Como hacerte saber?
que cuando cierro los ojos,
allí esta tu imagen, tan intacta,
serena, tan llena de frescura,
como la brisa que abriga la tarde
mientras el sol es cobijado por mantos de agua
cuando uno mira al horizonte del mar.
Que mi corazón desespera,
grita, gime,
no puedo contener el sentimiento,
quebranta mi alma, y derramo en llanto.
Hay mi niña, como hacerte saber
que me embarga el recuerdo
y no conozco el olvido.
Porque olvidar no es lo mío,
recordarte es mi vestigio
¿Cómo explicarte mis noches?
que al caer el día, sólo pienso en ti
que tu mirada me persigue al declinar mi rostros
y resplandece mi alma, con el brillo de tus ojos.
¡Siento al fin consuelo!. Creo que estas aquí.
¿Sabes?, tengo tanta sed
Sed de tu aroma, de tu aliento, de tus besos
Sed de ti; Sueño! Sueño!.
¿soñar? ¡si!, soñar se ha vuelto mi habito.
Porque cansa mi desierto,
Tanto que al resecar mis labios
Imagino tus besos, tan cálidos, tan húmedos
y me vasta el sueño, para estar contigo.
¡Entonces mi sed desaparece!
Pero insisto, no es suficiente para mi
No estoy contigo.