May Morales
Poeta recién llegado
No estás, no te tengo, te observo a lo lejos;
¿quien camina junto a ti?,
esa testaruda soledad que te acompaña,
de quien no quieres apartarte,
también camina junto a mí, a veces.
Continúa pasando el tiempo,
nos pasan los amigos, las distancias, las palabras,
las músicas, las soledades.
Siguen los pensamientos, los sentimientos
estancados, no se dejan crecer;
¿quién volverá a motivarte?
No estás, ¡y te sé tan lejos!,
físicamente, espiritualmente;
Que vehemente situación de dos,
y tan solos ambos.
Temes algo, lo sé;
o tendrás algún recuerdo amarrado
en la mente, en la boca, en la piel...
no te deja caminar hacia nada, hacia nadie.
Vas solo con tu inspiración y tus fantasmas.
¡Que alma la tuya tan desolada!
¿quien camina junto a ti?,
esa testaruda soledad que te acompaña,
de quien no quieres apartarte,
también camina junto a mí, a veces.
Continúa pasando el tiempo,
nos pasan los amigos, las distancias, las palabras,
las músicas, las soledades.
Siguen los pensamientos, los sentimientos
estancados, no se dejan crecer;
¿quién volverá a motivarte?
No estás, ¡y te sé tan lejos!,
físicamente, espiritualmente;
Que vehemente situación de dos,
y tan solos ambos.
Temes algo, lo sé;
o tendrás algún recuerdo amarrado
en la mente, en la boca, en la piel...
no te deja caminar hacia nada, hacia nadie.
Vas solo con tu inspiración y tus fantasmas.
¡Que alma la tuya tan desolada!