espinasyabrojos
Poeta fiel al portal
No existe patria para débiles ancianos
Le prendí fuego a los mares,
laceré el sol con mi navaja de afeitar
para escapar del tiempo.
Estoy salvando mis abismos,
no quiero disgustarme con la muerte.
Este no es lugar para débiles ancianos,
ridículas colecciones de partituras anticuadas,
pájaros trinando sobre el árbol otoñal,
música sensorial que aparenta ignorarlo todo.
Dos adolescentes parados
sobre el fuego sagrado de Dios,
se ríen de mí y preguntan:
¿Eres el educador de la nueva trova,
su aliento arrugado?
Le prendí fuego a los mares,
laceré el sol con mi navaja de afeitar
para escapar del tiempo.
Estoy salvando mis abismos,
no quiero disgustarme con la muerte.
Este no es lugar para débiles ancianos,
ridículas colecciones de partituras anticuadas,
pájaros trinando sobre el árbol otoñal,
música sensorial que aparenta ignorarlo todo.
Dos adolescentes parados
sobre el fuego sagrado de Dios,
se ríen de mí y preguntan:
¿Eres el educador de la nueva trova,
su aliento arrugado?