NO FUE POSIBLE LA PAZ
Sendas hileras de búcaros
luciendo flores marchitas
y otra de aves constreñidas
en su espasmo último y atroz
delimitan la avenida hacia el túmulo
erigido con las nubes funerarias.
Y sin embargo cantan los corazones
y los pájaros entonan salmodias epicúreas.
Mujeres con velos de púrpura
danzan y se contorsionan
entre los cadáveres de los héroes.
Cantan la nueva derrota que hace imposible la paz.
Es la tarde que sangra por el costado
las lágrimas cuajadas de gusanos.
Son los terribles guerreros
que traen la noche en sus cimeras
mientras sus corceles ramonean
los laureles derrotados.
Los lechos deshechos en llanto
se despojan de sus guirnaldas de rosas
Anochecen los suspiros y gimen
serpenteantes los versos de los juglares
Los árboles se desmoronan
y se hacen cabizbajos, hogueras.
Cantos de derrota emergen de los cenotafios
y la primavera anunciada se torna en frío otoño
Aquellos que creyeron en la paz
embalan nuevamente sus pertrechos
y emigran a los cálidos desiertos
que con su paz les aguardan.
Ilus.: George Grosz. “Paisaje arrasado”
Sendas hileras de búcaros
luciendo flores marchitas
y otra de aves constreñidas
en su espasmo último y atroz
delimitan la avenida hacia el túmulo
erigido con las nubes funerarias.
Y sin embargo cantan los corazones
y los pájaros entonan salmodias epicúreas.
Mujeres con velos de púrpura
danzan y se contorsionan
entre los cadáveres de los héroes.
Cantan la nueva derrota que hace imposible la paz.
Es la tarde que sangra por el costado
las lágrimas cuajadas de gusanos.
Son los terribles guerreros
que traen la noche en sus cimeras
mientras sus corceles ramonean
los laureles derrotados.
Los lechos deshechos en llanto
se despojan de sus guirnaldas de rosas
Anochecen los suspiros y gimen
serpenteantes los versos de los juglares
Los árboles se desmoronan
y se hacen cabizbajos, hogueras.
Cantos de derrota emergen de los cenotafios
y la primavera anunciada se torna en frío otoño
Aquellos que creyeron en la paz
embalan nuevamente sus pertrechos
y emigran a los cálidos desiertos
que con su paz les aguardan.
Ilus.: George Grosz. “Paisaje arrasado”