Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
No fui la humanidad santificada
ni el tiempo bendecido por la aurora;
no tuve la mirada previsora
atenta a la tormenta desatada.
No fui la placidez de la ensenada
mecida por la brisa evocadora,
ni tuve la esperanza redentora
salvándome de toda cuchillada.
Habito razonando el desvarío
queriéndome querer aunque no quiero
sentirme sólo un trozo de lo mío.
No fui ni tuve a mano ser sincero
y torpe di mi piel al terco frío,
y helado me desangro lastimero.
ni el tiempo bendecido por la aurora;
no tuve la mirada previsora
atenta a la tormenta desatada.
No fui la placidez de la ensenada
mecida por la brisa evocadora,
ni tuve la esperanza redentora
salvándome de toda cuchillada.
Habito razonando el desvarío
queriéndome querer aunque no quiero
sentirme sólo un trozo de lo mío.
No fui ni tuve a mano ser sincero
y torpe di mi piel al terco frío,
y helado me desangro lastimero.