No fuí tu suerte.

una noche mas

Poeta recién llegado
Soy la estrella fugaz que una vez atravezó tu cielo,
y no supo descifrar lo que decías,
culpándo a la distancia que nos separaba,
sin ver que pude haberme tomado un tiempo y escuchar así,
lo que tenías para decirme.
Soy la fuente que una vez recibió una moneda arrojada de tus manos,
y no supo escuchar tus plegarias,
culpándo a la cantidad de mentiras que ya me has dicho,
sin ver que podrían ser tus primeras verdades.
Soy el trébol de cuatro hojas que alguna vez arrancaste de la tierra,
y guardáste entre hojas confiándome tu suerte,
culpándo al sofocamiento que me producía tal responsabilidad,
sin ver que tal vez a ti te alcanzaba por lo menos
el saber que velaba por ti.
Soy la herradura que una vez colocaste en el marco de una puerta,
y no supo nunca hacer de aquello, la entrada a un Hogar... nuestro hogar,
culpándo a la mala ubicación que elegiste para mostrarme,
sin ver que para ti, sólo bastaba que aquél lugar nos mantenga juntos.
Soy los dedos que cruzas cuando esperas que algo se concrete,
y no supe cuánto era el tiempo que debía permanecer entrelazada...
culpándo a las malas articulaciones,
sin ver que te bastaba sólo un segundo en donde te demostrara
que podría permanecer a tu lado pese a la incomodidad.
Soy en quién proyectaste todos tus sueños,
y no pude nunca, soñarlos como míos,
culpándo absurdamente a la falta de sueño por las noches,
sin ver, que a ti te hubiera bastado verme al monos, cerrar los ojos.
 
Soy la estrella fugaz que una vez atravezó tu cielo,
y no supo descifrar lo que decías,
culpándo a la distancia que nos separaba,
sin ver que pude haberme tomado un tiempo y escuchar así,
lo que tenías para decirme.
Soy la fuente que una vez recibió una moneda arrojada de tus manos,
y no supo escuchar tus plegarias,
culpándo a la cantidad de mentiras que ya me has dicho,
sin ver que podrían ser tus primeras verdades.
Soy el trébol de cuatro hojas que alguna vez arrancaste de la tierra,
y guardáste entre hojas confiándome tu suerte,
culpándo al sofocamiento que me producía tal responsabilidad,
sin ver que tal vez a ti te alcanzaba por lo menos
el saber que velaba por ti.
Soy la herradura que una vez colocaste en el marco de una puerta,
y no supo nunca hacer de aquello, la entrada a un Hogar... nuestro hogar,
culpándo a la mala ubicación que elegiste para mostrarme,
sin ver que para ti, sólo bastaba que aquél lugar nos mantenga juntos.
Soy los dedos que cruzas cuando esperas que algo se concrete,
y no supe cuánto era el tiempo que debía permanecer entrelazada...
culpándo a las malas articulaciones,
sin ver que te bastaba sólo un segundo en donde te demostrara
que podría permanecer a tu lado pese a la incomodidad.
Soy en quién proyectaste todos tus sueños,
y no pude nunca, soñarlos como míos,
culpándo absurdamente a la falta de sueño por las noches,
sin ver, que a ti te hubiera bastado verme al monos, cerrar los ojos.
Muy buen poema...me gusta como desencadenas las metáforas al son de los razonamientos. Un saludo.
 
Soy la estrella fugaz que una vez atravezó tu cielo,
y no supo descifrar lo que decías,
culpándo a la distancia que nos separaba,
sin ver que pude haberme tomado un tiempo y escuchar así,
lo que tenías para decirme.
Soy la fuente que una vez recibió una moneda arrojada de tus manos,
y no supo escuchar tus plegarias,
culpándo a la cantidad de mentiras que ya me has dicho,
sin ver que podrían ser tus primeras verdades.
Soy el trébol de cuatro hojas que alguna vez arrancaste de la tierra,
y guardáste entre hojas confiándome tu suerte,
culpándo al sofocamiento que me producía tal responsabilidad,
sin ver que tal vez a ti te alcanzaba por lo menos
el saber que velaba por ti.
Soy la herradura que una vez colocaste en el marco de una puerta,
y no supo nunca hacer de aquello, la entrada a un Hogar... nuestro hogar,
culpándo a la mala ubicación que elegiste para mostrarme,
sin ver que para ti, sólo bastaba que aquél lugar nos mantenga juntos.
Soy los dedos que cruzas cuando esperas que algo se concrete,
y no supe cuánto era el tiempo que debía permanecer entrelazada...
culpándo a las malas articulaciones,
sin ver que te bastaba sólo un segundo en donde te demostrara
que podría permanecer a tu lado pese a la incomodidad.
Soy en quién proyectaste todos tus sueños,
y no pude nunca, soñarlos como míos,
culpándo absurdamente a la falta de sueño por las noches,
sin ver, que a ti te hubiera bastado verme al monos, cerrar los ojos.

Unas letras realmente hermosas dentro del sentimiento penado que con dolor a buen seguro has escrito. Me ha gustado mucho estimada amiga como lo has enfocado. Al margen de lo dicho por mi gran amiga Darkness creo que si le hubieses escrito en por ejemplo dodecasílabos con rimas bien sonantes o consonantes te habría quedado superior...sin desmerecer para nada el presentado.
Enhorabuena y bienvenida estimada amiga.
Cordial saludo
 

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