pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desde que bebí de tus labios
la miel de tus besos encendidos,
despertaron en mi inocencia
los deseos más prohibidos...
Cuando posé mi cabeza en tu pecho
cautivando mi naturaleza de fiera herida,
el latir de tu corazón salvaje y libre
por primera vez me hizo sentir querida...
En tus brazos,me quité el velo
me deshice de mi armadura,
sin miedo a perder la cordura
te mostré todos mis desvelos...
Me desvestí de mil escusas
que aprisionaban mi corazón,
con el alma calmada del llanto
te entregué mi amor con pasión...
Fuiste el inicio de mi vivir
antes de ti, no tuve existencia,
hoy te digo,totalmente convencida
que después de ti...no habría vida.
la miel de tus besos encendidos,
despertaron en mi inocencia
los deseos más prohibidos...
Cuando posé mi cabeza en tu pecho
cautivando mi naturaleza de fiera herida,
el latir de tu corazón salvaje y libre
por primera vez me hizo sentir querida...
En tus brazos,me quité el velo
me deshice de mi armadura,
sin miedo a perder la cordura
te mostré todos mis desvelos...
Me desvestí de mil escusas
que aprisionaban mi corazón,
con el alma calmada del llanto
te entregué mi amor con pasión...
Fuiste el inicio de mi vivir
antes de ti, no tuve existencia,
hoy te digo,totalmente convencida
que después de ti...no habría vida.