Naturu3
Poeta fiel al portal
Dispuesta y rigurosa va
la suerte de los desamparados;
el cauce de los ríos espera
que crucen con dolor palos y
piedras.
Las algas del olvido
hemos forjado, mirando
hacía un costado
viendo a través de sus
harapos, su hambre y
sus porciones de sangre.
No hace falta andar lejos;
en el umbral de mi casa
hay una bandera rota,
un candil desvelado
una muleta débil.
La suerte no duerme
en jardines de zarzas
donde los olvidados
arrastran sin vuelo
la esperanza.
No hace falta aplaudir o
consentir, siendo un
inútil testigo del vaivén
de la muerte, adornada y
herida se muestra combatiente.
Rozando en temblores de fiebre
saliva oscura y pegajosa,
el arte del maltrato ya
es estampa en sus costillas.
No vendrán santos
mesías salvadores,
súper héroes ni
hadas madrinas,
no hace falta.
La tierra roja se confunde
con los huecos de sus huecos.
la suerte de los desamparados;
el cauce de los ríos espera
que crucen con dolor palos y
piedras.
Las algas del olvido
hemos forjado, mirando
hacía un costado
viendo a través de sus
harapos, su hambre y
sus porciones de sangre.
No hace falta andar lejos;
en el umbral de mi casa
hay una bandera rota,
un candil desvelado
una muleta débil.
La suerte no duerme
en jardines de zarzas
donde los olvidados
arrastran sin vuelo
la esperanza.
No hace falta aplaudir o
consentir, siendo un
inútil testigo del vaivén
de la muerte, adornada y
herida se muestra combatiente.
Rozando en temblores de fiebre
saliva oscura y pegajosa,
el arte del maltrato ya
es estampa en sus costillas.
No vendrán santos
mesías salvadores,
súper héroes ni
hadas madrinas,
no hace falta.
La tierra roja se confunde
con los huecos de sus huecos.