Himinglaeva
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los dos bajo un mismo cielo
mientras la luna se convierte en la cómplice silente de nuestros deseos,
de nuestros anhelos, no existen las distancias en esta lejanía
son los sentimientos los que nos unen día a día,
¡son mis latidos los que laten en ti, y son tus suspiros los que me hacen vivir!
Me imagino esa danza prometida bajo el cielo como dosel
tu cuerpo y el mío fundidos en un eterno abrazo
danzando al ritmo de nuestros latidos, los tuyos y los míos
notas magistrales, en el excelso lenguaje de los amantes.
mientras la luna se convierte en la cómplice silente de nuestros deseos,
de nuestros anhelos, no existen las distancias en esta lejanía
son los sentimientos los que nos unen día a día,
¡son mis latidos los que laten en ti, y son tus suspiros los que me hacen vivir!
Me imagino esa danza prometida bajo el cielo como dosel
tu cuerpo y el mío fundidos en un eterno abrazo
danzando al ritmo de nuestros latidos, los tuyos y los míos
notas magistrales, en el excelso lenguaje de los amantes.