JoelPerez
Poeta recién llegado
"El cielo está nublado.
El mar no deja de rugir,
la tierra tiembla y todo ya ha terminado.
Los pocos que viven sueñan con otro cambio.
Entre ellos una chica de ojos verdes y cabello largo,
negro y ondulado, apenas rizado.
Mirada fija e inocente,
ella estudia para mejorar su mente,
materia psicológica para sanar los caídos,
los perdidos en la histeria de la vida.
Mentiras que se olvidan en una piedra verde.
Cuerpo delgado y pálido para la forma del sueño.
Melodías nostálgicas pero sonidos alegres,
su risa hechizaba las noches del poeta,
distante y diferente, como caído en un hechizo,
siempre quiso ser buena gente, pero la vida lo pierde.
El mundo se está terminando,
el Sol empieza a morir, su luz no es dorada,
nada es normal, la tierra se muere,
los planetas se alejan de la gran muerte.
Pero ellos aún, ante el peligro y otras vidas,
se acuerdan uno del otro...
El telón de jade se abre,
y entre ellos aparece la suerte,
se vuelven a ver, como hace tiempo,
frente a frente, sin un bar que los encierre
los sentimientos vuelven a sentir...
Las manos delgadas de ambos se acercan,
se acarician y se sujetan,
¿es la muerte lo que nos unió nuevamente?
¿o es la esperanza que nos brinda la oportunidad de salvar?
Solo quieren vivir, no caer sólos en el final."
El mar no deja de rugir,
la tierra tiembla y todo ya ha terminado.
Los pocos que viven sueñan con otro cambio.
Entre ellos una chica de ojos verdes y cabello largo,
negro y ondulado, apenas rizado.
Mirada fija e inocente,
ella estudia para mejorar su mente,
materia psicológica para sanar los caídos,
los perdidos en la histeria de la vida.
Mentiras que se olvidan en una piedra verde.
Cuerpo delgado y pálido para la forma del sueño.
Melodías nostálgicas pero sonidos alegres,
su risa hechizaba las noches del poeta,
distante y diferente, como caído en un hechizo,
siempre quiso ser buena gente, pero la vida lo pierde.
El mundo se está terminando,
el Sol empieza a morir, su luz no es dorada,
nada es normal, la tierra se muere,
los planetas se alejan de la gran muerte.
Pero ellos aún, ante el peligro y otras vidas,
se acuerdan uno del otro...
El telón de jade se abre,
y entre ellos aparece la suerte,
se vuelven a ver, como hace tiempo,
frente a frente, sin un bar que los encierre
los sentimientos vuelven a sentir...
Las manos delgadas de ambos se acercan,
se acarician y se sujetan,
¿es la muerte lo que nos unió nuevamente?
¿o es la esperanza que nos brinda la oportunidad de salvar?
Solo quieren vivir, no caer sólos en el final."