dimas claudio
Dimas Claudio
Al borde del desierto, en abismos de arena,
se desvanecen sueños, en ardiente calor.
El viento los arrastra, en oleadas de pena,
y vaga aquel fantasma, nacido de tu amor
Al filo de la noche, donde habita el desvelo,
ronda herido el deseo, que un día nos unió.
Arrastra sus cadenas, en un gemir eterno,
recordando caricias, que alguna vez soñó.
No existirán lugares, donde no te recuerde
Ni cruzare la tarde, sin sentir el dolor,
rozando la locura, del haberte perdido.
No hay tiempo, ni distancia, para este largo adiós.
Rondare los desiertos y las noches eternas.
Un espectro olvidado, buscando redención
y la vida de a poco, se escapa lentamente
y se muere soñando, vivir otra ilusión.
Dimas
se desvanecen sueños, en ardiente calor.
El viento los arrastra, en oleadas de pena,
y vaga aquel fantasma, nacido de tu amor
Al filo de la noche, donde habita el desvelo,
ronda herido el deseo, que un día nos unió.
Arrastra sus cadenas, en un gemir eterno,
recordando caricias, que alguna vez soñó.
No existirán lugares, donde no te recuerde
Ni cruzare la tarde, sin sentir el dolor,
rozando la locura, del haberte perdido.
No hay tiempo, ni distancia, para este largo adiós.
Rondare los desiertos y las noches eternas.
Un espectro olvidado, buscando redención
y la vida de a poco, se escapa lentamente
y se muere soñando, vivir otra ilusión.
Dimas