Sierva de Maria
Poeta recién llegado
No hay nada como tus besos
recorriendo las colinas de mis pechos...
No hay nada como tus manos
acariciando mi sexo rosado,
despacio, muy despacio, muy despacio...
Y sentir tus dedos tan dentro, tan suaves...
No hay nada como besar tus pechos...
No hay nada como besar tu sexo,
tan cálido entre montañas de venus,
entre los valles del cielo, que llevan
los ríos profundos de tus placeres,
que llenan de sangre las sienes,
que dan los sentidos
por perdidos...
No hay nada como tus besos...
Liv K.
recorriendo las colinas de mis pechos...
No hay nada como tus manos
acariciando mi sexo rosado,
despacio, muy despacio, muy despacio...
Y sentir tus dedos tan dentro, tan suaves...
No hay nada como besar tus pechos...
No hay nada como besar tu sexo,
tan cálido entre montañas de venus,
entre los valles del cielo, que llevan
los ríos profundos de tus placeres,
que llenan de sangre las sienes,
que dan los sentidos
por perdidos...
No hay nada como tus besos...
Liv K.