EPICTETO
Poeta adicto al portal
Verán algunos necios que el puro corazón,
se yace en la persona tendida a sus engaños.
Que todo va cambiando, que muere al fin en años,
el verso que afanado combate a la razón.
Demuestran sus palabras la falta de acepción,
que llevan pertinentes la rabia y los afaños;
y, unidos como hermanos se pintan de calaños,
conjugan la desgracia del duelo y la pasión.
Y pobres son aquellos que viven su agonía,
pendientes de que ocurra lo eterno en su castigo:
Ser fieles a su amado poema viejo amigo.
Hermoso es nuestro llanto que moja su agogía,
igual que inunda al árbol sus hojas como abrigo.
Sus letras son testigos del canto día a día.
se yace en la persona tendida a sus engaños.
Que todo va cambiando, que muere al fin en años,
el verso que afanado combate a la razón.
Demuestran sus palabras la falta de acepción,
que llevan pertinentes la rabia y los afaños;
y, unidos como hermanos se pintan de calaños,
conjugan la desgracia del duelo y la pasión.
Y pobres son aquellos que viven su agonía,
pendientes de que ocurra lo eterno en su castigo:
Ser fieles a su amado poema viejo amigo.
Hermoso es nuestro llanto que moja su agogía,
igual que inunda al árbol sus hojas como abrigo.
Sus letras son testigos del canto día a día.
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