adrian 81
Poeta recién llegado
Con el sonido que todavía se emite
en mis oídos tal pura poesía,
suena en el acorde de su sonrisa,
cual dulce tentación de su magnífica boca.
Avivando el fuego de la sinfonía,
sofocando aquel recuerdo mi corazón,
donde he de escucharla cantar?,
si callada está lo orquesta de mi triste alma.
Canta que no puedo vivir sordo,
no hay sonido de amor sin ella,
no disimula mi malestar,
solo pienso en su célico canto.
Lluvia de las glaciares acalorados,
que inundan mi exigente sed,
perfida ilusión de volver a escucharla,
aunque sea por última vez.
en mis oídos tal pura poesía,
suena en el acorde de su sonrisa,
cual dulce tentación de su magnífica boca.
Avivando el fuego de la sinfonía,
sofocando aquel recuerdo mi corazón,
donde he de escucharla cantar?,
si callada está lo orquesta de mi triste alma.
Canta que no puedo vivir sordo,
no hay sonido de amor sin ella,
no disimula mi malestar,
solo pienso en su célico canto.
Lluvia de las glaciares acalorados,
que inundan mi exigente sed,
perfida ilusión de volver a escucharla,
aunque sea por última vez.
Última edición: