Lucyfero
Poeta recién llegado
No hay
Mayo 2008
No hay tal estrella que juzgar pudiera,
Belleza que nace del rostro tuyo,
Que convierte tu faz, en la más bella,
Que te hace de luz, todo adalid puro.
No hay mujer que en el mundo no requiera,
Convertir tu rostro en el propio suyo,
Pues no hay belleza que se te asemeja,
No hay aquí por nadie igualdad, lo juro.
No hay nadie puro a tu mirada abierta,
Se postran a mirar con disimulo,
Tal envidia del sol, que es tu belleza,
Todos te adoran, nadie está confuso.
No hay proceso que pueda envejecerla,
Como el buen vino, mejor y más puro,
Con el paso de los años, añeja,
No morirá jamás en absoluto.
No hay belleza que valor acarrea,
Tal por el que otros tantísimos brutos,
Podrían hacer su vida perderla,
Por amarte simplemente un minuto.
No hay perfección tal como Irene llena,
Tanto que más haría de ti abuso,
Cual que sintonía tu misma entera,
Es envidia todo, envidia que exhumo.
No hay tanto como amarte bella extrema,
Florecilla que hace morir de enjuto,
Que se lleva mi vida, todo infecta,
Que se lleva mi todo, zorro astuto.
No hay de arriba tal Dios que se consuela,
Lloriqueando porque dejó concluso,
Abajo en Tierra, su imagen perfecta,
Calcada en tu faz, más bella que el mundo.
Mayo 2008
No hay tal estrella que juzgar pudiera,
Belleza que nace del rostro tuyo,
Que convierte tu faz, en la más bella,
Que te hace de luz, todo adalid puro.
No hay mujer que en el mundo no requiera,
Convertir tu rostro en el propio suyo,
Pues no hay belleza que se te asemeja,
No hay aquí por nadie igualdad, lo juro.
No hay nadie puro a tu mirada abierta,
Se postran a mirar con disimulo,
Tal envidia del sol, que es tu belleza,
Todos te adoran, nadie está confuso.
No hay proceso que pueda envejecerla,
Como el buen vino, mejor y más puro,
Con el paso de los años, añeja,
No morirá jamás en absoluto.
No hay belleza que valor acarrea,
Tal por el que otros tantísimos brutos,
Podrían hacer su vida perderla,
Por amarte simplemente un minuto.
No hay perfección tal como Irene llena,
Tanto que más haría de ti abuso,
Cual que sintonía tu misma entera,
Es envidia todo, envidia que exhumo.
No hay tanto como amarte bella extrema,
Florecilla que hace morir de enjuto,
Que se lleva mi vida, todo infecta,
Que se lleva mi todo, zorro astuto.
No hay de arriba tal Dios que se consuela,
Lloriqueando porque dejó concluso,
Abajo en Tierra, su imagen perfecta,
Calcada en tu faz, más bella que el mundo.