No hay secreto mas oculto que los mensajes que salen de tus labios,
Ni jardines mas secos que los que nacen en tu palacio.
Tu ofrenda de luz, llegó por el centenario,
Sin intención alguna de analizar el itinerario.
Me pregunto aveces si las nubes son realmente de algodón,
O si es preferible ser siego, a tener la divina noción.
No hay fluidez en lo que narra tu oración,
Ni un punto final que le de claridad al perdón.
Si hice lo correcto, el destino saber me dejaría,
Por que hasta los relojes rotos, están correctos dos veces al día.
Engañaste a 4 años con 1 minuto de alegría,
Mataste al corazón que en este mundo mas te quería...
Mileno
Ni jardines mas secos que los que nacen en tu palacio.
Tu ofrenda de luz, llegó por el centenario,
Sin intención alguna de analizar el itinerario.
Me pregunto aveces si las nubes son realmente de algodón,
O si es preferible ser siego, a tener la divina noción.
No hay fluidez en lo que narra tu oración,
Ni un punto final que le de claridad al perdón.
Si hice lo correcto, el destino saber me dejaría,
Por que hasta los relojes rotos, están correctos dos veces al día.
Engañaste a 4 años con 1 minuto de alegría,
Mataste al corazón que en este mundo mas te quería...
Mileno