Viento de américa
Poeta adicto al portal
No hicieron falta diecisiete años,
diecisiete meses, diecisiete semanas,
diecisiete días...
para darme cuenta
que siempre has estado aquí.
Bastaron sólo algunos indicios,
nada fuera de lo común:
que ames mis libros ,
aunque no los leas;
que escuches mis canciones de protesta,
aunque no entiendas su reclamo;
o que, siempre que puedes,
cuidas de mi rosal amarillo
- ése que guarda celosamente la Luna -.
¡ Vaya ironía !
Yo hablando de indicios
y sólo quería pedirte un beso.
19 de febrero de 1987.
diecisiete meses, diecisiete semanas,
diecisiete días...
para darme cuenta
que siempre has estado aquí.
Bastaron sólo algunos indicios,
nada fuera de lo común:
que ames mis libros ,
aunque no los leas;
que escuches mis canciones de protesta,
aunque no entiendas su reclamo;
o que, siempre que puedes,
cuidas de mi rosal amarillo
- ése que guarda celosamente la Luna -.
¡ Vaya ironía !
Yo hablando de indicios
y sólo quería pedirte un beso.
19 de febrero de 1987.