Ricardo Alvarez
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡ No juzgues. Siempre es sospecha ¡
La hiena acosa su presa,
mas no murmura su grandeza y
la rosa es impotente a ocultar su belleza.
Ahonda tus ojos por dentro
sin temor a descubrir lo interno.
Ve que el aire agita el aspaviento,
las aspas no temen al averno.
¡ No juzgues sino te has mirado ¡
El palmo de la vida quiebra a cada instante, y
lo que reluce no siempre es diamante.
Hasta el río turbio se siente mimado.
Aclara tus cuentas primero,
ante la cama de los muertos.siempre hay un enero.
La hiena acosa su presa,
mas no murmura su grandeza y
la rosa es impotente a ocultar su belleza.
Ahonda tus ojos por dentro
sin temor a descubrir lo interno.
Ve que el aire agita el aspaviento,
las aspas no temen al averno.
¡ No juzgues sino te has mirado ¡
El palmo de la vida quiebra a cada instante, y
lo que reluce no siempre es diamante.
Hasta el río turbio se siente mimado.
Aclara tus cuentas primero,
ante la cama de los muertos.siempre hay un enero.