Escucho una voz a mi espalda
no la reconozco ni me dice nada.
Giro sobre mis talones por cortesía
pues no me gusta detener mi prisa.
Miro unos ojos llenos de melancolía
y en esos labios un asomo de sonrisa,
para luego apagarse con una interrogante:
¿Eres tú? O solo llego a imaginarte.
La dama abre sus labios intentando
decidir si preguntar algo o simplemente seguir.
Algo asoma a sus ojos, como recordando
para luego mirarse las manos y sonreír.
Te he confundido dice por lo bajo,
para luego intentar retomar a sus pasos.
Yo ansío regresar a mi trabajo
pero algo ha cambiado y tomo sus brazos.
¿Cómo te llamas?...
Ella me mira entre complacida y asombrada.
Y eso que este simple día, parecía de pasada...
Ahora caminamos juntos por la calzada.
Sé su nombre y me gusta su mirada.
no la reconozco ni me dice nada.
Giro sobre mis talones por cortesía
pues no me gusta detener mi prisa.
Miro unos ojos llenos de melancolía
y en esos labios un asomo de sonrisa,
para luego apagarse con una interrogante:
¿Eres tú? O solo llego a imaginarte.
La dama abre sus labios intentando
decidir si preguntar algo o simplemente seguir.
Algo asoma a sus ojos, como recordando
para luego mirarse las manos y sonreír.
Te he confundido dice por lo bajo,
para luego intentar retomar a sus pasos.
Yo ansío regresar a mi trabajo
pero algo ha cambiado y tomo sus brazos.
¿Cómo te llamas?...
Ella me mira entre complacida y asombrada.
Y eso que este simple día, parecía de pasada...
Ahora caminamos juntos por la calzada.
Sé su nombre y me gusta su mirada.
Última edición: