jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
es de noche
hace frío
tú no estás
me siento solo
dicen que ya te salió un pretendiente
uno que no le importan tus desplantes
ni los millones de tus padres
dicen que además está dispuesto a casarse contigo
que no está loco
que no está amargado
que no escribe poesía ni se despierta resacoso
al fondo de pestilentes callejones al amanecer
bañado en su propio vómito
profiriendo incoherentes discursos a las paredes
que tiene más o menos tu edad
que les cae bien a tus padres y ellos están felices
y tus hermanos están felices
y tu abuela que siempre me odió está feliz
y ha vuelto a caminar sin ayuda de las prótesis
y ya casi sube las escaleras brincando
y por poco vuela
dicen que tú brillas
que de noche las ventanas de tu cuarto brillan
con un resplandor suave como de luciérnagas
y que si uno pudiera asomarse entonces y verte
vería la figura de una ninfa rodeada por un halo de luz
una niña que revolotea entre las paredes
y salta en la cama mientras canturrea
y se prueba todos los vestidos del armario
y habla con el espejo y le dice
"¡él sí me quiere, y todos esos poemas de amor me los escribió a mí!"
dicen que la boda será la próxima semana
y la luna de miel en una isla griega
y que después vivirán en suiza
en el chalet de tus padres a las afueras de ginebra
a diez minutos en carro de la clínica psiquiátrica
donde el máximo especialista mundial en casos como el tuyo
se pasará un año entero intentando convencerte
que yo no te quiero