cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Bate un tambor en mis sienes. Lo siento tan presente... Como un zumbido de afrentas. Cual si fueran heridas abiertas y promesas incumplidas.
Me golpea un ritmo conocido, me dice que el trabajo está incompleto, inconcluso, insatisfecho y otros incontables paramales.
Esta insatisfacción estática, que lleva a la meditación sórdida, con la urgencia de saber que falta por emprender... que ha quedado semidesierto... entre lo que tanto hacemos, promulgamos y hablamos llegamos al meollo medular del desasosiego: Estamos siendo descuidados.
Resultado de haber construido con cimientos mal fraguados.
Tantas cosas dependen de minúsculos factores que por ser considerados triviales nos llevan al triste redoble de tambores que anuncia el camino hacia el patíbulo.
Se acabó el tiempo para el conformismo y la autocomplacencia... o nos esmeramos o seremos recordados como la generación inmediata anterior al ocaso de la civilización.
Me golpea un ritmo conocido, me dice que el trabajo está incompleto, inconcluso, insatisfecho y otros incontables paramales.
Esta insatisfacción estática, que lleva a la meditación sórdida, con la urgencia de saber que falta por emprender... que ha quedado semidesierto... entre lo que tanto hacemos, promulgamos y hablamos llegamos al meollo medular del desasosiego: Estamos siendo descuidados.
Resultado de haber construido con cimientos mal fraguados.
Tantas cosas dependen de minúsculos factores que por ser considerados triviales nos llevan al triste redoble de tambores que anuncia el camino hacia el patíbulo.
Se acabó el tiempo para el conformismo y la autocomplacencia... o nos esmeramos o seremos recordados como la generación inmediata anterior al ocaso de la civilización.
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