Mármoles incólumes y sin mácula en el templo,
retablos retorcidos e imposibles de casto oro,
lugar santo donde el profeta a su Dios oró,
rezos enlutados que el tiempo aquilató y templó.
Vestigios y jirones de la antigua era,
dónde el altísimo venerado de todos era.
Torre espingardada de elevada mira,
que al pueblo desde su altura mira.
Silencio sepulcral frío y quedo,
en ancestrales tiempos anclados quedó.
El pueblo quiere pan y sal,
abandona tus templos y sal.
¡Pero no mates hombre!
retablos retorcidos e imposibles de casto oro,
lugar santo donde el profeta a su Dios oró,
rezos enlutados que el tiempo aquilató y templó.
Vestigios y jirones de la antigua era,
dónde el altísimo venerado de todos era.
Torre espingardada de elevada mira,
que al pueblo desde su altura mira.
Silencio sepulcral frío y quedo,
en ancestrales tiempos anclados quedó.
El pueblo quiere pan y sal,
abandona tus templos y sal.
¡Pero no mates hombre!