Ya tu inmovilidad no me hace daño,
sangré al disminuir tu movimiento,
mas se cerro la herida, y el lamento
fue descendiendo al ultimo peldaño...
No me aislare, como hace el ermitaño
a mundo y piel hostil en su elemento,
hay demasiado en mi de sentimiento,
y hoy, como ayer, de abrazos me acompaño...
Veré pasar los días uno a uno,
aceptaré los besos, daré alguno,
quizá halle en otros labios tu sabor.
Mas seguiré besando hasta borrarle,
si persiste, si no logro olvidarle,
lo dejare quedarse... sin dolor.
sangré al disminuir tu movimiento,
mas se cerro la herida, y el lamento
fue descendiendo al ultimo peldaño...
No me aislare, como hace el ermitaño
a mundo y piel hostil en su elemento,
hay demasiado en mi de sentimiento,
y hoy, como ayer, de abrazos me acompaño...
Veré pasar los días uno a uno,
aceptaré los besos, daré alguno,
quizá halle en otros labios tu sabor.
Mas seguiré besando hasta borrarle,
si persiste, si no logro olvidarle,
lo dejare quedarse... sin dolor.