No me dará miedo rosar tu
delicada piel confesándote
mientras te miro a los ojos,
cuanto mi corazón se siente
acelerado por estar cerca a ti.
No me dará miedo robarme
un beso tengo el permiso
de Dios, en la magia del
universo mi conciencia
tallara un juramento de
amor al tamaño de la luna.
No me dará miedo enlazar
tu mano, ser pasajeros del
destino en este tren del amor,
sentir qué bella es vivir la armonía
de tu sonrisa delirante, cuando escarba
los profundos secretos del alma.