Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
No me Dejes
No me dejes mujer,
que mi alma se llena de pena
cuando llega el amanecer,
no me dejes mujer,
que mis lágrimas son sólo palomas
que vuelan aturdidas, hacia el atardecer,
no me dejes mujer,
que el viento es un caudal sin freno
que siempre se pierde en el tiempo,
para nunca más volver,
no me dejes mujer,
que soy un volcán de arena blanca
que siempre quiere comprender,
no me dejes princesa del cuento infinito,
que yo quiero encontrarte
en el tumulto de los sueños rotos,
donde siempre te encontraré cautiva
y sugerente en el vértigo de los amores locos,
que suspiran entre los versos del alma noble,
los sueños que quieren volver a las raíces
del mudo del roble.
Autor: Ángel San Isidro
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