Emerson Mendoza
Poeta recién llegado
Cómo correspondes mis miradas y mi aliento
si talvez no lleguemos muy lejos
cómo me haces sonreír y llorar
te me estoy aferrando y necesito saber
si terminamos juntos o terminamos lejos.
A veces te entiendo y otras veces no
intento creer que lo sientes también
me quedo a solas y en mi almohada te veo
te apoderas del silencio y de mis dulces sueños.
Que no vaya tan lejos para no desearte más
pero si alas me das déjame volar
y si las quieres cortar, por favor despacio,
que la oscuridad llega pero luego se va.
Dime qué dicen tus miradas, no lo estoy entendiendo
dime qué ven tus palabras en mí,
quiero saber si me quieres aquí, o talvez ahí,
ata mis manos con lienzo de seda y no con cadenas.
Escribe que me quieres, no me confundas más
si se siente dilo, si pretendes callar no se sabrá.
Tengo las manos llenas de arena
y con el pensamiento confuso,
las estrellas desvanecen tu aliento,
no me des alas para no volar,
y no pienses cortarlas porque caeré,
si ya las plumas crecieron es hora de partir.
Intenta pensar por mí, estoy triste
déjame ver el sol y las estrellas también
vamos que se puede, sólo entiéndeme
y entiéndete tú también.
No me des alas para no volar,
duele más caer del viento y caer al mar,
no quieras remediarlo, intenta mejor no empezar.
si talvez no lleguemos muy lejos
cómo me haces sonreír y llorar
te me estoy aferrando y necesito saber
si terminamos juntos o terminamos lejos.
A veces te entiendo y otras veces no
intento creer que lo sientes también
me quedo a solas y en mi almohada te veo
te apoderas del silencio y de mis dulces sueños.
Que no vaya tan lejos para no desearte más
pero si alas me das déjame volar
y si las quieres cortar, por favor despacio,
que la oscuridad llega pero luego se va.
Dime qué dicen tus miradas, no lo estoy entendiendo
dime qué ven tus palabras en mí,
quiero saber si me quieres aquí, o talvez ahí,
ata mis manos con lienzo de seda y no con cadenas.
Escribe que me quieres, no me confundas más
si se siente dilo, si pretendes callar no se sabrá.
Tengo las manos llenas de arena
y con el pensamiento confuso,
las estrellas desvanecen tu aliento,
no me des alas para no volar,
y no pienses cortarlas porque caeré,
si ya las plumas crecieron es hora de partir.
Intenta pensar por mí, estoy triste
déjame ver el sol y las estrellas también
vamos que se puede, sólo entiéndeme
y entiéndete tú también.
No me des alas para no volar,
duele más caer del viento y caer al mar,
no quieras remediarlo, intenta mejor no empezar.
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