Tobias Narvaez
Poeta asiduo al portal
No me des
No me des oportunidad de si quiera mirar tus ojos
No me des la oportunidad de mezclar nuestros alientos
Porque quedara de tu ser solamente los despojos
Ya sabrás que el poeta es un necio, un terco.
No caigas ante un abrazo mío
Y tapa los oídos a las oraciones que a ti ensalce
Pues es inseparable la calidez que despido
Y son mis palabras de dulce embriaguez como el vino.
Haz de hacerte a un lado a mi paso
Y evitar a toda costa nuestro encuentro
Sin lugar a sensateces estaría tu espacio
Y no podrías borrar el sabor del néctar de los besos.
Si la ilusión te hace víctima de los juegos
Que el corazón osa distraer contigo
Te contagiaría de las ideas a las que me apego
Y habrías de cortar todos aquellos hilos.
No des oportunidad pues a mí irreverencia
A la locura que en vasos como tu deposito
Aquel exprés amor que mezcla con la demencia
Un sueño real y más adictivo que tus añoranzas y mitos.
Tobias Narváez
No me des oportunidad de si quiera mirar tus ojos
No me des la oportunidad de mezclar nuestros alientos
Porque quedara de tu ser solamente los despojos
Ya sabrás que el poeta es un necio, un terco.
No caigas ante un abrazo mío
Y tapa los oídos a las oraciones que a ti ensalce
Pues es inseparable la calidez que despido
Y son mis palabras de dulce embriaguez como el vino.
Haz de hacerte a un lado a mi paso
Y evitar a toda costa nuestro encuentro
Sin lugar a sensateces estaría tu espacio
Y no podrías borrar el sabor del néctar de los besos.
Si la ilusión te hace víctima de los juegos
Que el corazón osa distraer contigo
Te contagiaría de las ideas a las que me apego
Y habrías de cortar todos aquellos hilos.
No des oportunidad pues a mí irreverencia
A la locura que en vasos como tu deposito
Aquel exprés amor que mezcla con la demencia
Un sueño real y más adictivo que tus añoranzas y mitos.
Tobias Narváez