Christian Jiménez
Poeta recién llegado
Una llama se enciende
cuando los celos me aplastan
en una situación que no me concierne
pero la quiero, y sus pasos me lastran.
Lastran mi viaje sin fin,
que es así como veo mi vida,
ya que, sin ella, lo que podría ser un jardín
lleno de jazmines es una prisión llena de espinas.
Espinas clavadas en mi frente
que no me dejan pensar,
que me impiden extraerla de mi mente
y que me traen imágenes que me hacen recordar.
¿Pero recordar qué?, si no la conozco, no sé quién es,
aunque dentro de mi alma puedo sentir
que ella y yo nos cruzamos una vez
y vivimos un amor eterno, una pasión sin fin.
Sin fin porque cuando la miro
cada vez que sus palabras percibo
se estremece mi ser ante este giro
del destino, que yo quise obviar, esquivo.
...Y es porque yo la abracé, la toqué, la escuché,
la besé cuando sus tersos labios rocé.
Ahora no me atañe y no me reconoce,
ni recuerda mi nombre, pero el pasado nos pertenece;
fue en otra vida cuando fuimos otros seres
donde nos amamos incondicionalmente
y donde ella me dijo "aunque el tiempo pase fugazmente
tranquilo que no te olvidaré, pero, hagas lo que hagas...no me esperes".
cuando los celos me aplastan
en una situación que no me concierne
pero la quiero, y sus pasos me lastran.
Lastran mi viaje sin fin,
que es así como veo mi vida,
ya que, sin ella, lo que podría ser un jardín
lleno de jazmines es una prisión llena de espinas.
Espinas clavadas en mi frente
que no me dejan pensar,
que me impiden extraerla de mi mente
y que me traen imágenes que me hacen recordar.
¿Pero recordar qué?, si no la conozco, no sé quién es,
aunque dentro de mi alma puedo sentir
que ella y yo nos cruzamos una vez
y vivimos un amor eterno, una pasión sin fin.
Sin fin porque cuando la miro
cada vez que sus palabras percibo
se estremece mi ser ante este giro
del destino, que yo quise obviar, esquivo.
...Y es porque yo la abracé, la toqué, la escuché,
la besé cuando sus tersos labios rocé.
Ahora no me atañe y no me reconoce,
ni recuerda mi nombre, pero el pasado nos pertenece;
fue en otra vida cuando fuimos otros seres
donde nos amamos incondicionalmente
y donde ella me dijo "aunque el tiempo pase fugazmente
tranquilo que no te olvidaré, pero, hagas lo que hagas...no me esperes".