isabel rodriguez
Poeta asiduo al portal
Me quedan cinco líneas de paz
sobre el cuello
maltratando la lluvia interna
por los cuatro costados.
Lluvia que resurge viva
en resonancia
domando ecos interminables
que nunca llegan a ningún lado.
Solo vivo
para saber qué es la muerte
y NO,
no me gusta.
Niego el nombre y su postura,
su corte demacrado,
su gravitación de suero y oxigeno,
el alargamiento de la nada.
Sufrir.
No,
no me gusta
NO.
El odio se hace enfermedad
se intercala en las sonrisas,
y la manera de huir,
correr por los pasillos,
olvidar
el color de las paredes
el olor a olvido,
soledad.
No.
No me gusta.
Me niego a mi misma en el nombre de dios.
La creación sólo es muerte
solamente
hoy
es esta muerte.
sobre el cuello
maltratando la lluvia interna
por los cuatro costados.
Lluvia que resurge viva
en resonancia
domando ecos interminables
que nunca llegan a ningún lado.
Solo vivo
para saber qué es la muerte
y NO,
no me gusta.
Niego el nombre y su postura,
su corte demacrado,
su gravitación de suero y oxigeno,
el alargamiento de la nada.
Sufrir.
No,
no me gusta
NO.
El odio se hace enfermedad
se intercala en las sonrisas,
y la manera de huir,
correr por los pasillos,
olvidar
el color de las paredes
el olor a olvido,
soledad.
No.
No me gusta.
Me niego a mi misma en el nombre de dios.
La creación sólo es muerte
solamente
hoy
es esta muerte.