@ndreinb
Poeta asiduo al portal
No me lo digas!
Cuan triste esta la razón,
por mi falta de coraje.
¿Quién pudiera ver mi linaje?
Entre esta noche sin fin.
Cuanto vació nace por los rincones.
Las pérdidas son naturales,
y eso no me consuela,
aunque me repitas
que todo pasa como la lluvia.
Eso no me lo digas!
Que cuando la oscura noche llega,
a mi espacio,
ya estaré muerta,
en partes y en pedazos.
Mi silencio es mÍ mal,
y mi karma.
Lamento que yo no pueda,
ver lo que tus ojos miran.
Deseo que nunca llegues a mirar el dolor.
(no derrames lágrimas)
¿Que pretendas que te mienta?
Y una fabula te cuente,
demasiado circo el que veo,
y todos parecen ciegos.
Eso no me lo digas!
Dañan mi corazón,
atentando a la vida,
sin ninguna duda.
¿Cómo resistir tanta hipocresía?
si me mata día a día.
Perdón a mi falta hacia la vida,
¿Quién más culpable que yo?
Si no puedo hacer de mi ser,
lo que quiere ser,
Y castigo a mi alma,
a sufrir entre las tinieblas.
(por temor a la vida)
Se escondió para no llorar,
y ahora se desangra,
y no puede curar su herida.
Pobre la vid de mi luna.
Que hice de mis sueños,
Oh! Alma mía.
(perdón amiga mía)
Cuan triste esta la razón,
por mi falta de coraje.
¿Quién pudiera ver mi linaje?
Entre esta noche sin fin.
Cuanto vació nace por los rincones.
Las pérdidas son naturales,
y eso no me consuela,
aunque me repitas
que todo pasa como la lluvia.
Eso no me lo digas!
Que cuando la oscura noche llega,
a mi espacio,
ya estaré muerta,
en partes y en pedazos.
Mi silencio es mÍ mal,
y mi karma.
Lamento que yo no pueda,
ver lo que tus ojos miran.
Deseo que nunca llegues a mirar el dolor.
(no derrames lágrimas)
¿Que pretendas que te mienta?
Y una fabula te cuente,
demasiado circo el que veo,
y todos parecen ciegos.
Eso no me lo digas!
Dañan mi corazón,
atentando a la vida,
sin ninguna duda.
¿Cómo resistir tanta hipocresía?
si me mata día a día.
Perdón a mi falta hacia la vida,
¿Quién más culpable que yo?
Si no puedo hacer de mi ser,
lo que quiere ser,
Y castigo a mi alma,
a sufrir entre las tinieblas.
(por temor a la vida)
Se escondió para no llorar,
y ahora se desangra,
y no puede curar su herida.
Pobre la vid de mi luna.
Que hice de mis sueños,
Oh! Alma mía.
(perdón amiga mía)