No me niegues
por ser un hombre humilde,
con desdichas y penas
que amargan mi existir.
Sólo piensa
que hasta un mendigo aspira,
la compasión de alguien,
el amor de algún ser.
Y yo siendo tan pobre,
¿por qué alcanzar no puedo,
la gloria de tenerte
y siempre ser feliz?