¡Mirarás el ocaso y te acordarás de mi¡
Como imponente fuego,
capaz de devorar un sólido indestructible
me hallaba en ese instante
que no supe más de ti.
Como danzantes llamas al son del atardecer,
inalterable imagen, tan cerca y lejana,
pero fiel a su cielo,
hallé en mi,
las respuestas para esperar por ti.
Como horario permanente,
a la misma hora asiste a su encuentro,
y estoicamente se despide hasta un nuevo día.
Así permanece mi ser hasta dar nuevamente
con su sol.
Como imponente fuego,
capaz de devorar un sólido indestructible
me hallaba en ese instante
que no supe más de ti.
Como danzantes llamas al son del atardecer,
inalterable imagen, tan cerca y lejana,
pero fiel a su cielo,
hallé en mi,
las respuestas para esperar por ti.
Como horario permanente,
a la misma hora asiste a su encuentro,
y estoicamente se despide hasta un nuevo día.
Así permanece mi ser hasta dar nuevamente
con su sol.
Última edición: