Si yo me voy antes,
esposa, hijo, hija...
no me olviden,
no me borren de su libro de historia,
no falten a la cita
en aquella banca rodeada de árboles y mariposas
de su jardín mental.
No me olviden,
ustedes no me entierren
hasta el fondo de sus recuerdos,
ábranme cada una de las ventanas de su memoria,
llevenme a que me dé el fresco del aire
aunque sea un momento.
No me olviden,
no me dejen en el cuarto oscuro
de la ya no vida terrenal para mí,
dejenme cerillos y una lámpara
para cuando menos alumbrarme
con un poco de luz en mi camino,
y en sus dialogos con Dios
pídanle...
que si me permitiera entrar a su reino
me dejara disfrutarlo.
No me olviden,
denme un poco de vida
en las poesías
que yo con tanto amor
un día les escribí.
No me olviden,
ni siquiera cuando tengan fiesta,
-aunque aclaro, tampoco quisiera que me estuvieran
recordando 24 horas-
pero si me reconfortaría que al menos
pudieran decir ocasionalmente...
brindo por él, por mi padre, por mi viejo.
Hasta pronto, los amo
con toda la vida que tengo.
esposa, hijo, hija...
no me olviden,
no me borren de su libro de historia,
no falten a la cita
en aquella banca rodeada de árboles y mariposas
de su jardín mental.
No me olviden,
ustedes no me entierren
hasta el fondo de sus recuerdos,
ábranme cada una de las ventanas de su memoria,
llevenme a que me dé el fresco del aire
aunque sea un momento.
No me olviden,
no me dejen en el cuarto oscuro
de la ya no vida terrenal para mí,
dejenme cerillos y una lámpara
para cuando menos alumbrarme
con un poco de luz en mi camino,
y en sus dialogos con Dios
pídanle...
que si me permitiera entrar a su reino
me dejara disfrutarlo.
No me olviden,
denme un poco de vida
en las poesías
que yo con tanto amor
un día les escribí.
No me olviden,
ni siquiera cuando tengan fiesta,
-aunque aclaro, tampoco quisiera que me estuvieran
recordando 24 horas-
pero si me reconfortaría que al menos
pudieran decir ocasionalmente...
brindo por él, por mi padre, por mi viejo.
Hasta pronto, los amo
con toda la vida que tengo.