Waldo Anacruza
Poeta recién llegado
No me olvides.
Te escribo desde un espejo,
porque tú eres reflejo
de cada célula, cada cuerpo
en mi alma, en mi mente, en mi suelo.
Te escribo desde un espejo,
porque tú eres reflejo
de cada célula, cada cuerpo
en mi alma, en mi mente, en mi suelo.
Soy vapor de un cielo perdido,
antes vivo, ahora cristalizado
detenido en un rincón de tu vida
y la jaula que pondrás, no tendrá candado.
antes vivo, ahora cristalizado
detenido en un rincón de tu vida
y la jaula que pondrás, no tendrá candado.
No me olvides, porque yo nunca lo hago.
Y aunque así lo hagas, yo nunca reclamo.
una vela mantendrá mi recuerdo, en un silencio profundo
en tu alma llena de cruces, flores, colores y ayunos.
Y aunque así lo hagas, yo nunca reclamo.
una vela mantendrá mi recuerdo, en un silencio profundo
en tu alma llena de cruces, flores, colores y ayunos.
Ni que las hojas secas me maten,
pasen los otoños, los inviernos , ni los preludios
pasen interludios, los años, los dias,
las arrugas, las caricias y la descepción
nada podrá soltarme de tus cabellos negros
nada podrá destruir mi eternidad en tus recuerdos.
pasen los otoños, los inviernos , ni los preludios
pasen interludios, los años, los dias,
las arrugas, las caricias y la descepción
nada podrá soltarme de tus cabellos negros
nada podrá destruir mi eternidad en tus recuerdos.
Primeras veces que no terminan
un templo lleno de columnas,
al que le quitan la más reciente
pero queda en pie por siempre y para siempre
y sabes tú muy bien
que no hay nada que puedas hacer para derribarlo.
un templo lleno de columnas,
al que le quitan la más reciente
pero queda en pie por siempre y para siempre
y sabes tú muy bien
que no hay nada que puedas hacer para derribarlo.
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