No me pidas una canción
no prolongues la agonía
de una despedida eterna.
Me llevo en el rostro tu sonrisa
envuelto en efluvios de primavera,
de recuerdos de juventud
de caña, tabaco y café.
No me pidas silencio
no prolongues más
esta agonía.
Guardo en mí el deseo
de tu deseo
la llama de tu pasión
el fuego de tu lujuria.
No me pidas olvido
la palabra escrita
recuerda tu nombre
la escribe entre estrellas
de media noche
al conjuro
de un idílico amanecer.
No me pidas sonrisas
mi alma gime, llora.
Desgarrado
hurgo entre sabanas
oliendo tú presencia.
En fin, no me pidas
que te deje
que no te ame
que no me permita
decir, en silencio
un te quiero.
no prolongues la agonía
de una despedida eterna.
Me llevo en el rostro tu sonrisa
envuelto en efluvios de primavera,
de recuerdos de juventud
de caña, tabaco y café.
No me pidas silencio
no prolongues más
esta agonía.
Guardo en mí el deseo
de tu deseo
la llama de tu pasión
el fuego de tu lujuria.
No me pidas olvido
la palabra escrita
recuerda tu nombre
la escribe entre estrellas
de media noche
al conjuro
de un idílico amanecer.
No me pidas sonrisas
mi alma gime, llora.
Desgarrado
hurgo entre sabanas
oliendo tú presencia.
En fin, no me pidas
que te deje
que no te ame
que no me permita
decir, en silencio
un te quiero.
Fantom