Luis Felipe Ortiz
Poeta recién llegado
No me prometas amor para siempre.
El tiempo te arroja lejos
sin que lo hayas pedido
o cierra caprichosamente
todas las puertas.
Tic tac, tic tac.
El tiempo
que ahora es nuestro cómplice
mañana es un enemigo
al que poco le importará
la buena intención
de tu ofrecimiento.
Tic tac, tic tac.
No me prometas amor para siempre
y si lo haces,
hazlo con un susurro a mi oído
para que sólo yo sepa de tu juramento.