Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
NO MENTIRME
El No Mentirme está de que soy
lo que se plasma al fondo de un espejo.
Decirme Adiós,
si conmigo va
una despedida.
Agolparse este acérrimo cuerpo
a cuanta pared se le antoje
es mi descanso en cada esquina.
Aprendí a morirme en toda calle,
por eso hasta hoy mis tumbas
son ventanas de casas derruidas
que anochecen recordándome.
Me quedé otra vez, solo, para decirme:
El, siempre vuelve y se irá,
regresará con dos manojos de rosas,
para tí únicamente serán sus espinas.
El No Mentirme está de que soy
lo que se plasma al fondo de un espejo.
Decirme Adiós,
si conmigo va
una despedida.
Agolparse este acérrimo cuerpo
a cuanta pared se le antoje
es mi descanso en cada esquina.
Aprendí a morirme en toda calle,
por eso hasta hoy mis tumbas
son ventanas de casas derruidas
que anochecen recordándome.
Me quedé otra vez, solo, para decirme:
El, siempre vuelve y se irá,
regresará con dos manojos de rosas,
para tí únicamente serán sus espinas.
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