Flor del Amor
Poeta recién llegado
En este atardecer lluvioso
donde las nubes rojizas
no dejan ver las estrellas,
donde el viento tibio
mueve las hojas y las suelta.
En este Otoño de mi vida
donde tantas luces se reflejan
cuerda, sensata como estoy ahora
voy poniendo mis dos pies en tierra.
Sí, es cierto,
estuve loca por un tiempo
estuve con mis sentidos sin dominio
tuve un corazón enamorado
y estuvo enamorado de algo vacío,
de algo etéreo e intangible,
fue un amor trolero
nunca tuvo dueño.
Pero mirar atrás,
¡Puchas que es bueno¡
Porque comprendes el daño verdadero,
esa herida sangrante que quedo,
donde lo que tenia ya no tiene valor,
donde lo que eres,
no es ni sombra de tu ser primero,
donde hasta mi mirada fue cambiada,
donde mi vos y mi sabor
forman parte de la nada.
Mirar atrás es bueno,
sí, muy bueno,
ahí es donde contemplas
lo verdadero, lo irrefutable,
lo tangible, lo incuestionable,
Esa Verdad que duele
y al mismo tiempo
que es tan necesaria.
Pero que bueno que duela,
así no valdrá la pena
atrás seguir mirando.
Solo me queda seguir caminando
para encontrar mi asentamiento,
mi casa para seguir viviendo.
donde las nubes rojizas
no dejan ver las estrellas,
donde el viento tibio
mueve las hojas y las suelta.
En este Otoño de mi vida
donde tantas luces se reflejan
cuerda, sensata como estoy ahora
voy poniendo mis dos pies en tierra.
Sí, es cierto,
estuve loca por un tiempo
estuve con mis sentidos sin dominio
tuve un corazón enamorado
y estuvo enamorado de algo vacío,
de algo etéreo e intangible,
fue un amor trolero
nunca tuvo dueño.
Pero mirar atrás,
¡Puchas que es bueno¡
Porque comprendes el daño verdadero,
esa herida sangrante que quedo,
donde lo que tenia ya no tiene valor,
donde lo que eres,
no es ni sombra de tu ser primero,
donde hasta mi mirada fue cambiada,
donde mi vos y mi sabor
forman parte de la nada.
Mirar atrás es bueno,
sí, muy bueno,
ahí es donde contemplas
lo verdadero, lo irrefutable,
lo tangible, lo incuestionable,
Esa Verdad que duele
y al mismo tiempo
que es tan necesaria.
Pero que bueno que duela,
así no valdrá la pena
atrás seguir mirando.
Solo me queda seguir caminando
para encontrar mi asentamiento,
mi casa para seguir viviendo.