Reflejos de la Luna
Poeta recién llegado
No pienses nunca en lloroso
¡No pienses nunca en lloroso
que este cantar dolorido
es un capricho tejido.
¡No pienses nunca en lloroso
que este cantar dolorido
es un capricho tejido.
Por la musa de un dichoso,
no pienses en armonioso!.
no pienses en armonioso!.
Juego de astro liviano
piensa que yo no profano,
ni con mentiras sonoras
ni con penas desgarradoras
el corazón de un hermano.
piensa que yo no profano,
ni con mentiras sonoras
ni con penas desgarradoras
el corazón de un hermano.
Una canción de dolores
piden mis padeceres,
tal como ayer mis quereres
pidieron canto de amores.
que así como son mayores,
sino cantan los contentos
así los tristes acetos ,
de las trovas doloridas,
si no curan las heridas,
amasan los sufrimientos.
piden mis padeceres,
tal como ayer mis quereres
pidieron canto de amores.
que así como son mayores,
sino cantan los contentos
así los tristes acetos ,
de las trovas doloridas,
si no curan las heridas,
amasan los sufrimientos.
Mis penas son tan vulgares
cómo esas espinas duras
que herizan las sepulturas
de todos los espinares.
¡Mas hondas son que los mares!
más hondas y más sobrías,
Cómo un horizonte sin guía,
en un abismo tan hondo,
¡cómo el abismo sin fondo.!
En unas entrañas vacías.
cómo esas espinas duras
que herizan las sepulturas
de todos los espinares.
¡Mas hondas son que los mares!
más hondas y más sobrías,
Cómo un horizonte sin guía,
en un abismo tan hondo,
¡cómo el abismo sin fondo.!
En unas entrañas vacías.
Dios ,me las hizo de fuego,
más dió su fortaleza,
probar golpe a golpe,luego
Más enriqueció con riesgo
el sementero de amores.
¡Huerto que sabe dar flores!
Si luego las mada a días,
de matadaras sequías
y vientos asoladores.
más dió su fortaleza,
probar golpe a golpe,luego
Más enriqueció con riesgo
el sementero de amores.
¡Huerto que sabe dar flores!
Si luego las mada a días,
de matadaras sequías
y vientos asoladores.
Voz de la tarde decía,
¡Ya están abiertas !
¡Entren, y no conviertan!
mi mente en ancianidad.
Que la tarde cayó ,con dulce caida.
¡Más hijo yo del Dios fuerte,!
me he designado a vivir.
Y quiero me ir
por el polvo de la hacienda,
caminando a media rienda
por el campo del sentir.
¡Ya están abiertas !
¡Entren, y no conviertan!
mi mente en ancianidad.
Que la tarde cayó ,con dulce caida.
¡Más hijo yo del Dios fuerte,!
me he designado a vivir.
Y quiero me ir
por el polvo de la hacienda,
caminando a media rienda
por el campo del sentir.
Yo soy vida nacida
¡Más vida ,que ha mi me dieran!
por eso hay que vivir,
para que los muertos
no mueran ,y así vivirán conmigo
el Dios de las Creaciones.
¡Más vida ,que ha mi me dieran!
por eso hay que vivir,
para que los muertos
no mueran ,y así vivirán conmigo
el Dios de las Creaciones.
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