No podemos ser,
lo que hemos sido.
El tiempo nos ha arroyado,
llenando mis rincones de nuevos deseos,
que antes solo heran espejismos.
La conciencia adormecida,
con tus besos y mis suspiros,
se ha despertado con rresaca,
preguntandose nuestro sentido.
No podemos ser,
lo que hemos sido,
y tampoco seremos otra cosa,
ese es nuestro destino.
Te quedarás en mi memoria,
como un espacio vacio,
donde el tiempo no transcurre,
donde no llega el sonido.
Me quedaré en tu olvido,
como lo que pudo haber sido,
sin que comprendas,
que no podíamos ser,
otra cosa,
de lo que hemos sido.