poeta ligjero
Poeta recién llegado
No pretendas decirme la verdad porque siempre te apresuraras a lamentar nuestra relación,
veras mi imperfección y sacaras la conclusión de que si no obedezco tu interpretación no te quiero,
no te mientas nunca fui lo que esperabas, entonces porque me amaste
No pretendas que la Luna dicte los mandatos del Lobo,
si bien tienen una condición similar su relación se basa en vestir de luz en un ambiente de oscuridad,
no te mientas pues mis marcas las llevo con orgullo.
No pretendas decirme lo que soy,
no te mientas no lo sabes
No pretendas observarme y hablarme con un teclado,
cuando lo que necesitamos es una caricia en el rostro y una mirada de compasión,
No te mientas ya no nos respetamos.
Yo expulso espinas que cortan tu sensibilidad,
y tu clavas puñales en mi coraza,
no nos decimos nada hasta que arde la herida,
y lo inevitable llega cegándonos en un juego tan básico como primitivo,
desesperándome por su inutilidad,
porque espere que juntos construyamos tus sueños y mis sueños...
No pretendas decirme que la solución te la de yo,
no te mientas nunca cederás,
nunca tendrás ese valor, no pretendas ofenderte por mis expresiones,
no lleves mi pasión a la indiferencia de tus manos,
no pretendas decirme que yo ataque cuando en mi pecho esta tu traición,
la decepción me susurra diciéndome ella nunca confió....
veras mi imperfección y sacaras la conclusión de que si no obedezco tu interpretación no te quiero,
no te mientas nunca fui lo que esperabas, entonces porque me amaste
No pretendas que la Luna dicte los mandatos del Lobo,
si bien tienen una condición similar su relación se basa en vestir de luz en un ambiente de oscuridad,
no te mientas pues mis marcas las llevo con orgullo.
No pretendas decirme lo que soy,
no te mientas no lo sabes
No pretendas observarme y hablarme con un teclado,
cuando lo que necesitamos es una caricia en el rostro y una mirada de compasión,
No te mientas ya no nos respetamos.
Yo expulso espinas que cortan tu sensibilidad,
y tu clavas puñales en mi coraza,
no nos decimos nada hasta que arde la herida,
y lo inevitable llega cegándonos en un juego tan básico como primitivo,
desesperándome por su inutilidad,
porque espere que juntos construyamos tus sueños y mis sueños...
No pretendas decirme que la solución te la de yo,
no te mientas nunca cederás,
nunca tendrás ese valor, no pretendas ofenderte por mis expresiones,
no lleves mi pasión a la indiferencia de tus manos,
no pretendas decirme que yo ataque cuando en mi pecho esta tu traición,
la decepción me susurra diciéndome ella nunca confió....
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