MARCEBAHIA
Poeta recién llegado
Vestida de rojo
me acerqué a su lecho
le tomé la mano,
jugué con sus dedos;
su mirada ausente
me caló los huesos.
Quise darle fuerzas
le acerqué mi boca
y besé sus labios
dándole mi aliento,
no pudo beberlo,
me dijo, lo siento.
Insistí en mi esfuerzo,
te presto mis alas,
le dije sonriendo
y casi abatida
respondió no puedo,
ya no tengo fuerzas,
me quedé sin sueños,
me ha matado el tedio
y el aburrimiento.
No pude hacer nada
fallé en el intento,
y ya resignada
me alejé corriendo,
llegué hasta mi casa
y me vestí de negro,
encendí unas velas,
la pasión ha muerto.
me acerqué a su lecho
le tomé la mano,
jugué con sus dedos;
su mirada ausente
me caló los huesos.
Quise darle fuerzas
le acerqué mi boca
y besé sus labios
dándole mi aliento,
no pudo beberlo,
me dijo, lo siento.
Insistí en mi esfuerzo,
te presto mis alas,
le dije sonriendo
y casi abatida
respondió no puedo,
ya no tengo fuerzas,
me quedé sin sueños,
me ha matado el tedio
y el aburrimiento.
No pude hacer nada
fallé en el intento,
y ya resignada
me alejé corriendo,
llegué hasta mi casa
y me vestí de negro,
encendí unas velas,
la pasión ha muerto.