Hoover White
Poeta adicto al portal
Las veces que quise extrañarte, no pude:
porque me deje envolver de la vida,
de sus portentosos vientos de alborada
y de sus suaves alas cristalinas.
y de sus suaves alas cristalinas.
Las veces queriendo llorarte, lo intente:
mas un hada, como mariposa poso en mi hombro
y me enardeció hasta la opulencia del alma,
hasta quedarme en aires de sus asombros.
y me enardeció hasta la opulencia del alma,
hasta quedarme en aires de sus asombros.
Un fulgor de luz me alumbro en tu ausencia
y un halo como teñido de esperanza y dicha
me alboreo la pena naufragante en mí,
y sin querer queriendo me olvide de tus caricias.
me alboreo la pena naufragante en mí,
y sin querer queriendo me olvide de tus caricias.
Las veces que quise extrañarte, no pude:
porque el tiempo efímero se me fue
hacia la vértice de los ojales arcanos
y no supe pensar si tú podías volver.
hacia la vértice de los ojales arcanos
y no supe pensar si tú podías volver.
Vida mía, no pude sufrir por ti
porque tremolaba en alba el olvidar
y las florestas de la sinrazón me abrazaron,
que no supe cuando te dejé de amar.
y las florestas de la sinrazón me abrazaron,
que no supe cuando te dejé de amar.
Última edición:
::