alejandrina padron
Poeta recién llegado
No se quien decide donde cabe una vida
Por eso tengo que gritar contra el silencio
Y mi voz ronca no puede acallar ese murmullo incesante que va y viene
Monótono batir de olas en la roca
Tiene que ser mentira
O quizás no sea verdad
No puede ser cualquiera quien resuelva donde nace el universo
Ni siquiera donde muere
Me he sentido impotente
He llorado hacia dentro y ese llanto me ha helado el corazón
Alguien me contó que la vida era hermosa
Pero luego me enseñó imágenes horribles de este mundo
Niños sin infancia, sin comida, sin padres
Niños que no eran niños
Niños que eran alaridos vivientes que quieren despertar nuestras conciencias
Retratos de un horror que nosotros permitimos
A ellos no les esperan blandas cunas
Ni blancos pañales
Ni ilusiones
Ni vida
Ni nada
Solo hambre
Un hambre negra
Un hambre que solo saciará la llegada de la muerte
Porque para ellos, no queda pan
Por eso tengo que gritar contra el silencio
Porque me aterra oír como callamos todos
Porque me hiere la afonía de esos gritos
Porque ¡No puedo más!
Por eso tengo que gritar contra el silencio
Y mi voz ronca no puede acallar ese murmullo incesante que va y viene
Monótono batir de olas en la roca
Tiene que ser mentira
O quizás no sea verdad
No puede ser cualquiera quien resuelva donde nace el universo
Ni siquiera donde muere
Me he sentido impotente
He llorado hacia dentro y ese llanto me ha helado el corazón
Alguien me contó que la vida era hermosa
Pero luego me enseñó imágenes horribles de este mundo
Niños sin infancia, sin comida, sin padres
Niños que no eran niños
Niños que eran alaridos vivientes que quieren despertar nuestras conciencias
Retratos de un horror que nosotros permitimos
A ellos no les esperan blandas cunas
Ni blancos pañales
Ni ilusiones
Ni vida
Ni nada
Solo hambre
Un hambre negra
Un hambre que solo saciará la llegada de la muerte
Porque para ellos, no queda pan
Por eso tengo que gritar contra el silencio
Porque me aterra oír como callamos todos
Porque me hiere la afonía de esos gritos
Porque ¡No puedo más!