pablovalcarcel
Poeta recién llegado
No puedo olvidar las cicatrices,
que siguen marcando lo que fueron rastros de sangre,
no puedo deshacerme del recuerdo del dolor,
ni quiero que se vaya sin calmarlo,
mi mente pide sangre por sangre,
una cara de pánico que veré con satisfacción..
Sin que pase ni un segundo en el olvido,
sin que de vueltas lejos de mi cabeza,
pensando las mieles de la venganza,
que sueño por las noches.
Encajé distraído tus cuchillos,
y me olvidé de ti buscando curar mis heridas,
ahora las marcas de la sangre,
solo me recuerdan que disfrutaré de tu dolor,
igual que sufrí el mío.
Afilé mi espada con dulzura,
pensando en su filo atravesando tu pecho,
esperando ver brotar tu final,
cuando surque la piel buscando muerte,
para que la sangre diluya el veneno,
Poner fin a las largas noches de odio,
odio contenido, aún por liberar,
que espero se disipe y posar la espada,
cuando se apaguen tus ojos,
y se haya cumplido mi venganza.
que siguen marcando lo que fueron rastros de sangre,
no puedo deshacerme del recuerdo del dolor,
ni quiero que se vaya sin calmarlo,
mi mente pide sangre por sangre,
una cara de pánico que veré con satisfacción..
Sin que pase ni un segundo en el olvido,
sin que de vueltas lejos de mi cabeza,
pensando las mieles de la venganza,
que sueño por las noches.
Encajé distraído tus cuchillos,
y me olvidé de ti buscando curar mis heridas,
ahora las marcas de la sangre,
solo me recuerdan que disfrutaré de tu dolor,
igual que sufrí el mío.
Afilé mi espada con dulzura,
pensando en su filo atravesando tu pecho,
esperando ver brotar tu final,
cuando surque la piel buscando muerte,
para que la sangre diluya el veneno,
Poner fin a las largas noches de odio,
odio contenido, aún por liberar,
que espero se disipe y posar la espada,
cuando se apaguen tus ojos,
y se haya cumplido mi venganza.