Cafla
Poeta recién llegado
Aquí estamos, frente a frente
tras 20 años nuevamente.
Luego de buscarme tanto,
con compañía y familia.
Me encontraste,
para no ser el mismo que dejé,
ese ser tan intenso que abandoné.
No merecía esa ternura en ese tiempo y
no quise seguir con la ilusión ni
mucho menos lastimarte,
pero tú lo viste desde otra perspectiva.
Te dejé en tu peor momento, y
tu ser cambió completamente.
Conllevaste (porque no lo superaste) tu dolor
de la única forma que lo hace un adolescente.
Enterrarlo de manera persistente
hasta adormecerte.
Te armaste de escudos y trancas.
Tus ojos ya no se ríen como antes y
proyectas una abulia que no tenías.
Hasta puedo asegurar que viviste
en automático por un par de años,
sin querer molestar a nadie y
fortalecerte en esa soledad que te impusiste.
Sé que aporté un poco en ese cambio.
Qué daría por haber sabido cómo apoyarte
sin mezclas las cosas.
Después de juntarnos y
no dejar de tocarnos,
te sentía igual que antes
pero al estar lejos, eres otra persona,
voluble, distante.
No eres el que me esperancé,
ni lo que quiero ahora.
Porque lo que fuiste conmigo hace tanto años,
era exactamente lo que buscaba y deseaba en este momento.
Solo me quedé con la tremenda química
que fue lo único que quedó intacto,
y podría decir que se intensificó.
Me buscaste y me tomaste,
sabiendo que yo ya no tenía caretas,
ni ese método de defensa que recordabas.
Ese ya eres tú.
El orgullo que te controla me hizo apartarme de nuevo,
y no lo hice como estrategia para atraerte,
sino para protegerme y resguardarme de tu escenario.
Que aunque al saberlo en un principio
estaba dispuesta a soportarlo.
Al final, solo sabes colocar trabas y
dejar lo de nosotros indefinido,
hasta que puedas decidir si quieres estar conmigo.
Por eso lloré, suspiré, bajé los brazos y me retiré.
Siempre dispuesta a un diálogo,
a que buscaras respuestas,
como un adulto.
Dentro de mí sentía que era improbable.
Como encontrarse un boleto ganador
o encontrar un amor real como en las películas.
La vida no es y no será así.
Que grandioso hubiese sido,
si no estuvieses dañado y
emocionalmente disponible.
miércoles 23 de julio 2025
tras 20 años nuevamente.
Luego de buscarme tanto,
con compañía y familia.
Me encontraste,
para no ser el mismo que dejé,
ese ser tan intenso que abandoné.
No merecía esa ternura en ese tiempo y
no quise seguir con la ilusión ni
mucho menos lastimarte,
pero tú lo viste desde otra perspectiva.
Te dejé en tu peor momento, y
tu ser cambió completamente.
Conllevaste (porque no lo superaste) tu dolor
de la única forma que lo hace un adolescente.
Enterrarlo de manera persistente
hasta adormecerte.
Te armaste de escudos y trancas.
Tus ojos ya no se ríen como antes y
proyectas una abulia que no tenías.
Hasta puedo asegurar que viviste
en automático por un par de años,
sin querer molestar a nadie y
fortalecerte en esa soledad que te impusiste.
Sé que aporté un poco en ese cambio.
Qué daría por haber sabido cómo apoyarte
sin mezclas las cosas.
Después de juntarnos y
no dejar de tocarnos,
te sentía igual que antes
pero al estar lejos, eres otra persona,
voluble, distante.
No eres el que me esperancé,
ni lo que quiero ahora.
Porque lo que fuiste conmigo hace tanto años,
era exactamente lo que buscaba y deseaba en este momento.
Solo me quedé con la tremenda química
que fue lo único que quedó intacto,
y podría decir que se intensificó.
Me buscaste y me tomaste,
sabiendo que yo ya no tenía caretas,
ni ese método de defensa que recordabas.
Ese ya eres tú.
El orgullo que te controla me hizo apartarme de nuevo,
y no lo hice como estrategia para atraerte,
sino para protegerme y resguardarme de tu escenario.
Que aunque al saberlo en un principio
estaba dispuesta a soportarlo.
Al final, solo sabes colocar trabas y
dejar lo de nosotros indefinido,
hasta que puedas decidir si quieres estar conmigo.
Por eso lloré, suspiré, bajé los brazos y me retiré.
Siempre dispuesta a un diálogo,
a que buscaras respuestas,
como un adulto.
Dentro de mí sentía que era improbable.
Como encontrarse un boleto ganador
o encontrar un amor real como en las películas.
La vida no es y no será así.
Que grandioso hubiese sido,
si no estuvieses dañado y
emocionalmente disponible.
miércoles 23 de julio 2025