Damita
Poeta recién llegado
La melancolía
Poco a poco se la fue devorando
Fue acabando con ella
No dejó ni la sombra
De lo que un día fue
Esa mujer tan bella
Postrada en una cama
Esperaba que su final llegará
Lloraba, soñaba
Lloraba, soñaba
Soñaba con su amor
Volviendo por ella
A rescatarla del aquel horror
Mientras los días pasaban
Y la melancolía la devoraba
Sus amistades siempre estaban
Todos creían tener
Las respuestas a su padecimiento
Todos tenía la solución
Pero ella ningún consejo tomó
Su alma se iba desgastando
Mientras la melancolía la devoraba
Le parecía mejor encerrarse
Alejarse de todos
Para que nadie viera el desenlace
Ella solo esperaba
Solo soñaba
Su amor entrando por la puerta
La misma que un día azotó
Al marcharse
Corriendo a la cama
Sollozando,
pidiendo perdón desconsolada
Jurando por Dios el resto de su vida
Amarla, respetarla
Pero no,
Un triste día de clima lluvioso
Como a ella le gustaba
La melancolía ganó la batalla
De ella no quedó nada
Solo su ropa
Y algunas migajas
Con las que la melancolía no cargó
No quedó nada de su hermosura
Ni un rastro de su corazón
Solo algunos huesos rotos
Polvo, sólo polvo
Y un lugar lleno de desolación
Poco a poco se la fue devorando
Fue acabando con ella
No dejó ni la sombra
De lo que un día fue
Esa mujer tan bella
Postrada en una cama
Esperaba que su final llegará
Lloraba, soñaba
Lloraba, soñaba
Soñaba con su amor
Volviendo por ella
A rescatarla del aquel horror
Mientras los días pasaban
Y la melancolía la devoraba
Sus amistades siempre estaban
Todos creían tener
Las respuestas a su padecimiento
Todos tenía la solución
Pero ella ningún consejo tomó
Su alma se iba desgastando
Mientras la melancolía la devoraba
Le parecía mejor encerrarse
Alejarse de todos
Para que nadie viera el desenlace
Ella solo esperaba
Solo soñaba
Su amor entrando por la puerta
La misma que un día azotó
Al marcharse
Corriendo a la cama
Sollozando,
pidiendo perdón desconsolada
Jurando por Dios el resto de su vida
Amarla, respetarla
Pero no,
Un triste día de clima lluvioso
Como a ella le gustaba
La melancolía ganó la batalla
De ella no quedó nada
Solo su ropa
Y algunas migajas
Con las que la melancolía no cargó
No quedó nada de su hermosura
Ni un rastro de su corazón
Solo algunos huesos rotos
Polvo, sólo polvo
Y un lugar lleno de desolación