Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
No quiero llenarte de besos.
No quiero abrazar tu recuerdo.
No quiero saltar tu vacío,
no quiero pisar tu suelo.
No quiero echarte sin más para luego echarte de menos.
No quiero que vengas a verme si cuando llegas estoy despierto.
No quiero que seas mi vida para luego quedarme muriendo.
No quiero verte a escondidas, no quiero verte en invierno
porque no quiero que seas el frío que me recuerda que te sigo queriendo.
No quiero que seas mi leña, mojada por nuestro fuego.
No quiero cenas a solas, no quiero un nosotros, no quiero un 'te quiero',
no quiero que me quieras para quererte querer más de lo que puedo.
No quiero un para siempre, no quiero un amor eterno
pero quiero decirte al oído lo que quiero cuando sueño:
quererte siempre, cada noche, cuando los dos estemos durmiendo,
que me enciendas una linterna en la oscuridad donde no te veo
y pueda llegar a tí, antes de que amanezca y el sol encienda tu cuerpo
y pasar una vida juntos, donde fabriquemos nuestro propio universo,
donde las calles se nos doblen, donde las lunas nos crezcan, donde nunca seamos viejos,
solo dos gotas de luz, por encima de las estrellas. Allí donde vivimos cuando vivimos en nuestro sueño.
No quiero abrazar tu recuerdo.
No quiero saltar tu vacío,
no quiero pisar tu suelo.
No quiero echarte sin más para luego echarte de menos.
No quiero que vengas a verme si cuando llegas estoy despierto.
No quiero que seas mi vida para luego quedarme muriendo.
No quiero verte a escondidas, no quiero verte en invierno
porque no quiero que seas el frío que me recuerda que te sigo queriendo.
No quiero que seas mi leña, mojada por nuestro fuego.
No quiero cenas a solas, no quiero un nosotros, no quiero un 'te quiero',
no quiero que me quieras para quererte querer más de lo que puedo.
No quiero un para siempre, no quiero un amor eterno
pero quiero decirte al oído lo que quiero cuando sueño:
quererte siempre, cada noche, cuando los dos estemos durmiendo,
que me enciendas una linterna en la oscuridad donde no te veo
y pueda llegar a tí, antes de que amanezca y el sol encienda tu cuerpo
y pasar una vida juntos, donde fabriquemos nuestro propio universo,
donde las calles se nos doblen, donde las lunas nos crezcan, donde nunca seamos viejos,
solo dos gotas de luz, por encima de las estrellas. Allí donde vivimos cuando vivimos en nuestro sueño.